Loading...

VenidosDelCielow

Sinopsis:

Los protagonistas de VENIDOS DEL CIELO viven con nosotros. O, más bien, sobre nosotros. Suelen pasarnos desapercibidos pero lo cierto es que compartimos casas, monumentos, calles, cielos. Y, en cierta manera, también problemas. También a las aves que viven en nuestros medios urbanos les cuesta encontrar un buen hogar, lograr una pareja con la que formar una familia, sacar adelante a sus hijos, sobreponerse a las contrariedades de la fortuna, adaptarse a nuevas circunstancias…

Extremadura, en el suroeste de la Península Ibérica, es el escenario donde se desarrolla nuestra historia tejida de fascinantes historias. Se trata de una de las regiones con mayor biodiversidad del continente europeo y un auténtico paraíso ornitológico que es pionera dentro de la UE en la creación de Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) en sus entornos urbanos. En ellas encontraremos al cernícalo primilla, una pequeña rapaz que no sólo ha hecho de las ciudades y pueblos extremeños su territorio preferido para criar sino que incluso ha aprendido a seguir a las cosechadoras de cereal para capturar los insectos que huyen a su paso. Conoceremos a las cigüeñas que han dado una sorprendente y más rica significación a las obras de arte al aire libre del museo Vostell en los Barruecos anidando sobre ellas y cómo, junto a otras aves, han aprendido a encontrar comida y materiales para arreglar su nido en nuestros vertederos. O al formidable buitre negro, el ave de mayor envergadura que vive en la Península Ibérica y en grave peligro de extinción, aprovechándose de las bajas que se producen en los rebaños de ovejas que pastan las dehesas y montes extremeños.

Aguiluchos cenizos, aviones zapadores, abejarucos, oropéndolas, grajillas, mochuelos, buitres leonados, estorninos, vencejos, palomas bravías, garcetas, gaviotas o espátulas son algunos otros protagonistas de VENIDOS DEL CIELO. Como lo son también los entusiastas que derrochan esfuerzos para ayudar a especies amenazadas, como los cernícalos primillas o los aguiluchos cenizos, a sobrevivir a las amenazas, algunas que nosotros les generamos, y sacar adelante a las nuevas generaciones. Esos jóvenes que hemos visto nacer y crecer hasta ser capaces de unirse a sus mayores para iniciar juntos su migración de invierno a lugares más cálidos. Un viaje que propicia otro extraordinario espectáculo: cigüeñas, cernícalos primilla o estorninos se reúnen durante los últimos días del verano en gigantescos bandos de miles de ejemplares que sobrevuelan los cielos de Extremadura antes de su definitiva partida. Esos jóvenes, la próxima primavera, regresarán a avecinarse en los pueblos y ciudades de Extremadura para continuar así -junto a nosotros, sobre nosotros- el ciclo de la vida.

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to Twitter